Objetivo educativo 26-27
‘Alzad la mirada, abrid el corazón‘
El viaje del santo Padre León XIV ha sembrado en nuestro país la semilla de la fe, porque el Papa, en nombre de Jesús nos ha hecho una llamada a aprender de Jesús a mirar al prójimo, la gente, el mundo, “con los ojos de Dios”, es decir, con amor, respeto y compasión.
Por eso durante este nuevo curso que Dios nos regala, un curso lleno de esperanza e impulso al proyecto educativo del colegio, el foco lo queremos poner en la esencia de nuestro ser Cristo Rey: el acompañamiento, la interioridad, desde la certeza en la presencia de Dios como centro y luz de nuestro ser y actuar, la humildad y el compromiso y servicio a los demás.
Por eso este objetivo del curso: “Alzad la mirada” es una invitación a todos nosotros a salir de las preocupaciones diarias e ir más allá, a través de la contemplación y la apertura a los demás, mirando la realidad desde la fe y la misericordia de Dios, buscando en todo la verdad y la dignidad de cada persona.
En medio de las tareas diarias, los cansancios y temores que acechan la vida, Jesús nos invita a “levantar la mirada” para no quedarnos encerrados en lo inmediato, en lo que pesa o desanima, que no nos dejemos atrapar por lo fugaz que capta tan fácilmente nuestros sentidos, sino que abramos el corazón a la esperanza, que nace de la presencia del Resucitado entre nosotros. Jesús sigue hoy saliendo a nuestro encuentro para acompañarnos y levantarnos de nuestro abatimiento, postración y desánimo. Para guiarnos con el camino verdadero, para enseñarnos a ser discípulos, a crear comunión.
Y el colegio sigue siendo el espacio para nuestros alumnos y familias de encuentro con el Resucitado, a través de todo el equipo docente y personal del centro, a través de la comunidad de hermanas Esclavas de Cristo Rey, a través de todas las propuestas de pastoral, de toda la práctica educativa, de todos y cada uno de los encuentros que vivimos y compartimos en el día a día del centro. Como nos decía el Santo Padre en su viaje a España, buscamos “que las nuevas generaciones puedan aprender a buscar y amar la verdad, a cuestionarse sobre el sentido de la vida y la dignidad de cada persona”.[1]
[1] Discurso del Santo Padre en el Congreso de los diputados, lunes 8 de junio de 2026.
Una preciosa labor que realizamos juntos y con mucha pasión
Trabajadores + Hermanas + Familias